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Síndrome del cuidador. Todo lo que necesitas saber

Cuidar a un adulto mayor es una experiencia emotiva y gratificante. No bastante, la falta de tiempo propio y de recursos puede consumir al cuidador hasta el punto de que padezca el síndrome del cuidador.

Es una afección psicológica y física en la que el cuidador se descuida a sí mismo en pos de atender a otra persona que necesita asistencia para sobrevivir. El síndrome no sobreviene de golpe, es una dolencia que se va acentuando a la par que el paciente va perdiendo su independencia y raciocinio.  

En los casos más extremos, si el cuidador no recibe ayuda o los recursos, puede sufrir una sobrecarga psíquica y física que deriva en depresión y ansiedad.

A este padecimiento también se le conoce con el nombre de síndrome de sobrecarga del cuidador.

Causas del síndrome del cuidador

A medida que las personas envejecen, necesitan más cuidados y vigilancia para poder realizar sus actividades cotidianas. Esto se intensifica en el caso de que el paciente padezca demencia o alguna enfermedad mental, ya que va perdiendo sus facultades y razonar con él se vuelve más complicado.

En estas circunstancias suele suceder que un miembro de la familia, normalmente alguien cercano al adulto mayor escoge hacerse responsable de su cuidado.

Al principio, el cuidador realiza el trabajo forma solícita, pero al cabo de un tiempo, si no recibe ayuda, el cuidador empieza a cargarse de estrés. A su vez, el paciente se vuelve cada vez más dependiente, por lo que hay que vigilarlo y atenderlo más y más horas. La falta de tiempo de ocio y descanso, repercuten en la salud del cuidador, quien se agobia con cada minuto que pasa.

Si estas emociones negativas y el cansancio siguen creciendo, el cuidador no será capaz de tomar las mejores decisiones en lo que respecta a la salud del paciente. Esto último lo angustia, ya que se ve como el único pilar que tiene el paciente. Si él no está una tragedia podría pasar.

Al final el cuidador se desatiende, olvida sus pasatiempos, sufre de insomnio y llega el agotamiento físico y el colapso emocional.

Síntomas de Síndrome del cuidador

La sobrecarga del cuidador es una afección silenciosa difícil de detectar. Sin embargo, hay algunos signos que alertan que alguien podría estarlo sufriendo.

Síntomas físicos

  1. Fatiga crónica.
  2. Pérdida de apetito y peso.
  3. Insomnio y somnolencia.
  4. Dolores musculares.
  5. Consumo excesivo de cafeína, alcohol o tabaco.
  6. Abuso de medicamentos para dormir.
  7. Abandono la imagen personal.

Síntomas psicológicos

  • Irritabilidad.
  • Tristeza.
  • Cambios frecuentes de humor.
  • Incapacidad de focalizar la atención.

Síntomas sociales

  1. Perdida de aficiones.
  2. Aislamiento social y familiar.
  3. Problemas laborales.
  4. Desaparece la amabilidad con las personas de alrededor.

Cómo prevenir el Síndrome del cuidador

Cuidar a una persona no tiene porqué acabar con alguien sufriendo el síndrome del cuidador. De hecho, se puede convertir los últimos años de una persona en un recuerdo maravilloso si se mantiene el control y se organiza el tiempo para que todos puedan descansar.

Lo primero que debe hacer el cuidador es recuperar el control de su vida, tiene que reconocer que cuidar a alguien dependiente que empeora con el tiempo es una terea agotadora a nivel emocional y físico. Y aceptar que, si la labor lo sobrepasa, contratar a un cuidador profesional no significa que la persona está siendo una irresponsable. Al contrario, es una inversión en salud y calidad de vida.

Además, con un cuidador profesional el paciente estará atendido desde todo punto de vista, ya que estos trabajadores conocen técnicas y actividades para adultos mayores que mantendrán sus habilidades físicas y cognitivas en óptimo estado.

Al contratar a un cuidador profesional por unas horas, el familiar también tiene más tiempo personal para descansar, practicar sus aficiones y entablar relaciones con amigos y familiares, un pilar fundamental para mantener una salud psicológica.

Una forma de también de ganar el control sobre su vida es organizar el día a día y no ceder siempre a las demandas del paciente. Hay que recordar que no está solo y hay más personas que lo pueden relevar.

Otro punto importante para prevenir el síndrome del cuidador es hacer ejercicio. Al realizar deporte se libera estrés y dopamina, lo cual ayuda lo a relajarse y despejar su mente. También se sentirá más fuerte, con mejor salud y será más difícil que se deprima y enferme. Algo sumamente importante si se vive con un adulto mayor, ya que sus defensas son escasas.

En cuanto a las residencias, es útil contar con los cuidadores profesionales suficientes, porque como estos se encargan de velar a varios pacientes, también pueden acabar padeciendo el síndrome del cuidador si exceden las horas recomendadas, lo cual hará que la calidad del servicio disminuya y suban las críticas.

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