Una de las preguntas más frecuentes al adoptar un modelo es: ¿quién tiene realmente la autoridad sobre el personal externalizado? Existe una confusión habitual entre la dirección operativa (qué tareas se hacen) y la responsabilidad laboral (quién es el empleador legal). Clarificar estos límites es fundamental para el éxito de la externalización y para evitar riesgos legales o conflictos en la Gestión de Proyectos.
La clave reside en entender que la gestión del personal externalizado es una responsabilidad compartida, pero con roles muy distintos que quedan definidos por el contrato de de servicios. Si esta estructura no es transparente, los beneficios de la externalización se anulan por la ineficiencia y la ambigüedad.
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La Gestión del Personal Laboral vs. Operativa
La clave reside en entender que la gestión del personal externalizado es una responsabilidad compartida, pero con roles muy distintos que quedan definidos por el contrato de de servicios. Si esta estructura no es transparente, los beneficios de la externalización se anulan por la ineficiencia y la ambigüedad.
La Gestión del Personal se divide en dos grandes áreas, y cada una pertenece a una parte diferente en la relación de outsourcing.
Por un lado, la Responsabilidad Laboral o legal recae exclusivamente en el Proveedor (Empresa de Outsourcing). Es el proveedor quien asume el rol de empleador legal: se encarga de los contratos, el pago de nóminas, las cargas sociales, la seguridad social, las desvinculaciones, la disciplina grave y la seguridad laboral (PRL). Al externalizar, su empresa transfiere este riesgo legal al experto.
Por otro lado, la Responsabilidad Operativa o técnica es asumida por El Cliente (Su Empresa). Usted tiene la autoridad para la supervisión diaria, la asignación de tareas específicas, la definición de metas y la evaluación del desempeño técnico. En la práctica, esto significa que usted dirige al externalizado indicando el qué y el cuándo del trabajo (por ejemplo, «El oficial fontanero debe reparar esta fuga»).
Claves para Entender la Relación Tripartita
Por otro lado, la Responsabilidad Operativa o técnica es asumida por El Cliente (Su Empresa). Usted tiene la autoridad para la supervisión diaria, la asignación de tareas específicas, la definición de metas y la evaluación del desempeño técnico. En la práctica, esto significa que usted dirige al externalizado indicando el qué y el cuándo del trabajo (por ejemplo, «El oficial fontanero debe reparar esta fuga»).
El modelo de Personal Externalizado funciona gracias a la Relación Tripartita entre tres actores: el Proveedor (Empleador Legal), el Cliente (Director Operativo) y el Trabajador Externalizado.
El Proveedor garantiza que el personal cualificado esté disponible, formado y cumpla con la Legislación Laboral Chilena (o local). El Cliente define los objetivos y la forma en que se integrará el personal externalizado en su equipo o proyecto. Finalmente, el Trabajador Externalizado es el empleado legal del proveedor, pero opera bajo las directrices técnicas del cliente.
Para que esta Relación Tripartita sea exitosa, la comunicación con el proveedor debe ser continua. Debe informar sobre el desempeño operativo del trabajador para que el proveedor pueda gestionar su desarrollo o, si es necesario, su reemplazo. Es una estrategia de colaboración donde el proveedor gestiona al personal y usted gestiona el trabajo del Personal Externalizado. Asegurar la claridad en estos límites es el paso esencial para aprovechar los beneficios de la externalización.





